Cómo aprendí gracias a Jay Leno que además de tener un buen producto, necesitas amar a tus clientes

Jay Leno además de ser uno de los presentadores de la tele más famosos del mundo, es un coleccionista de autos mega dedicado.

En su colección tiene casi 200 autos, de los cuales ninguno es un Ferrari.

Cuando supe esto, obvio que me pareció ilógico que alguien tan conectado al mundo automotriz no compre ninguna obra de una de las marcas de autos más valoradas por los mortales.

Su respuesta me dejó loco: dijo que era porque los de Ferrari te trataban pésimo.

Cuenta en una entrevista (que puedes ver aquí), que la marca te hace sentir que tú eres el privilegiado de tener uno de sus autos y no ellos de venderte uno, y que no puede aguantar eso.

Por si no lo sabías, las mantenciones, eventos y a veces incluso el derecho a compra de un modelo exclusivo de la marca pueden llegar a ser un caos.

No te dejan comprar otro auto si pintas el tuyo de un color que no sea oficial, te piden comprar muchos autos malos si quieres comprar algún modelo exclusivo, te tramitan ( y cobran) un monton por una rueda pinchada.

En fin, la lista sigue.

Por eso, Jay dice que prefiere otras marcas como McLaren, quienes por ejemplo se han tomado el tiempo de mandarle mecánicos para enseñarle gratis los cuidados de su auto.

O que por ejemplo lo han disuadido de pagar extra por frenos que no necesitaría.

Tal vez de autos no entienda tanto como Leno, pero lo que sí entiendo es la frustración de un pésimo servicio postventa.

Y así como el presentador gringo elige no comprarle a marcas así de barsas, tus clientes actúan igual.

Ya sea en casos extremos como el arreglo del espejo de un auto de súper lujo, o en casos mucho más cercanos, como la devolución de unas zapatillas que quedaron anchas, los clientes quieren que la cosa sea fácil.

Nuestro trabajo es ayudarles a que todo, incluso después de la compra sea simple. 

Por el lado de las devoluciones, en 2bak nos preocupamos por tus clientes y por ti.

Hacemos que el cacho de las devoluciones no sea cacho finalmente.

Así, cuidas a tus clientes (mientras los fidelizas), al medio ambiente y además simplificas procesos.

Si quieres ver cómo funciona nuestro sistema o simplemente hablar, apreta aquí.